Grados de resistencia al impacto AG e IK. ¿Son objetivos? ¿Están respaldados por ensayos concretos para los cables?
Para comenzar digamos que la respuesta a las preguntas del título es no. A continuación, explicamos y razonamos como, de nuevo, al igual que ocurre con los grados de resistencia a la presencia de agua (AD), nos encontramos con una clasificación subjetiva.

Está resultando frecuente encontrarse la petición de asignación de grado de resistencia al impacto en los cables. No es que no sea de aplicación, pero resumiendo podemos decir de nuevo que estamos ante una clasificación que no es objetiva y por tanto no debería prestarse a comparación porque no responde a un baremo concreto como pueden ser las clases de reacción al fuego o las tensiones asignadas a los cables.
Es decir, sabemos perfectamente y sin lugar a dudas que la clase Cca-s1b,d1,a1 es superior a la Eca, o que la tensión asignada 0,6/1 kV es superior a 450/750 V y esto no deja lugar a dudas, se trata de propiedades que han sido ensayadas y permiten afirmarse con seguridad. Pero si un cable se declara como AG3 y otro como AG2 no se puede asegurar que uno sea mejor que el otro frente a los impactos, a pesar de que todos sabemos que el grado 3 es superior al 2. Y quizá de cuantificar algo cualitativo es donde viene el espacio para el error o la suspicacia. Y también de la costumbre de saber que lo que se afirma de las propiedades de los cables en las fichas no obedece a duda alguna. O cumples un ensayo, o no lo debes reflejar en la ficha, pero el caso de los grados AG (como los AD, los AN u otros) reiteramos, no responde a criterios objetivos de ensayo.
Veamos lo que nos dicen las normas.
Referencias normativas
La norma UNE-HD 60364-5-51 (Selección e instalación de materiales eléctricos. Reglas comunes (BT)) contiene las influencias externas que pueden afectar a las canalizaciones. En ella se citan la UNE-EN 60721-3-3 y -3-4 como normas de referencia para la influencia externa resistencia a los choques (impactos).
En la siguiente tabla procedente de UNE-HD 60364-5-51 podemos ver una correlación de los grados AG (choques) y unas clases:

En los anexos de las partes de UNE-EN 60721 encontramos la clasificación de las condiciones mecánicas cuantificadas como vibraciones estacionarias y no estacionarias (incluidas choques) pero de nuevo no encontramos aplicación concreta de ensayo a cables.
Podemos ver también, que hay una serie de clases (3M1, 3M2…) que se corresponden con los códigos AG. Siguiendo la pista de estas clases en las partes de la norma UNE-EN 60721 referenciadas en la tabla podemos ver que se trata de definiciones y no de niveles de ensayos en laboratorios. Por ejemplo y sin ánimo de alargar este artículo tenemos las siguientes:
3M1 Esta clase aplica a lugares en que las vibraciones o los choques no son significativos.
3M3 Además de las condiciones cubiertas por la clase 3M1, la clase 3M2 aplica a lugares con choques de poca importancia, por ejemplo, debidos a las explosiones locales, martillazos, portazos, etc.
…y así sucesivamente definiciones que muestran la subjetividad para poder encasillar en la clase 3MX o 4MX el caso concreto y con ello correlacionar con el grado AG según la tabla.
Por otro lado la norma UNE-HD 60364-5-52 (Selección e instalación de equipos eléctricos. Canalizaciones (BT)) en su punto 522.6 nos habla de los grados de resistencia al impacto (AG) pero tampoco alude a ningún ensayo concreto sólo habla de AG2 como severidad media y AG3 como elevada limitándose a dar indicaciones a seguir para proteger las canalizaciones.
Sí, es cierto que alguna norma de diseño de cable contiene el grado AG asignado a ese cable, si bien es muy infrecuente y no se explica que responda a ensayo concreto. Por ejemplo, los cables para el lado de continua de las instalaciones fotovoltaicas diseñados según UNE-EN 50618 reflejan en su tabla A.1 que el grado es AG 2.


Los cables Prysmian Prysolar para plantas fotovoltaicas tienen asignado en su norma el grado de resistencia a impactos AG 2 (medio). Una excepción porque las normas de diseño no suelen incluirlo. En este caso el cable ha sido probado (ensayos de penetración dinámico y de impacto en frío) siguiendo las indicaciones de su norma de diseño (UNE-EN 50618) para comprobar su resistencia al impacto, pero en ninguna parte de las normas de ensayo, ni de la de diseño, se dice expresamente que esos ensayos se corresponden con el grado AG2.
Otros ensayos de impacto aplicables a material eléctrico (grados IK)
Otra norma vigente es la UNE 62262 (2002) (Grados de protección proporcionados por las envolventes de materiales eléctricos contra los impactos mecánicos externos (código IK)). En ella encontramos que si que se recogen ensayos concretos para asignar grados de resistencia al impacto bajo el código IKX.
Esta norma define claramente el ensayo y establece las diferentes categorías desde IK00 hasta IK10 según la energía del impacto en julios.

De nuevo, como ocurre con los grados AD, la norma aplica a envolventes y la propia norma dice que se debe definir este concepto en el material eléctrico en cuestión. Esto no está definido para los cables. Pero, aunque se definiera no aplica en general a estos porque en el punto 6.5 (Evaluación del ensayo) nos encontramos un texto que nos lo aclara diciendo que la norma particular del producto debe definir el criterio de aceptación o rechazo y esto no lo encontramos en las normas de los cables en general. Es decir, una vez el cable recibe el impacto en el laboratorio, saber evaluar si el cable es apto o no con las medidas dimensionales y/o eléctricas que corresponda.


Con esto concluimos que los grados IK, que sí que responde a ensayos concretos, no aplicarían a los cables con carácter general. Y no hay correlación establecida entre los grados IK y los AG.
Y sí, debemos decir que hay cables como los tipo RH5Z1-OL de MT, tienen en su norma de diseño (UNE 211620) el ensayo de resistencia al impacto que deben superar con su criterio de aceptación claramente definido (sin mencionar grado IK ya que es un ensayo específico que contiene la norma).
Conclusiones
No existen ensayos específicos de cables que respalden los grados AG (o IK) y por tanto la asignación de tal grado a un cable, salvo que excepcionalmente se incluya en su norma de diseño, es subjetiva, no pudiendo ser comparable con certeza entre diferentes fabricantes.
Los cables de Prysmian son demostradamente aptos para los usos que se indican desde las guías de utilización de las normas de diseño de los cables o, más detalladamente, según las indicaciones de nuestras fichas técnicas. Esto ha sido así siempre, sin necesidad de entrar en gradaciones no objetivas de resistencias al impacto que, si bien son atractivas, no permiten una comparación fiable entre diferentes cables o fabricantes.
LISARDO RECIO MAÍLLO
Product Manager
Prysmian España


